Introducción a la concentración y el pensamiento

Dominar la concentración es fundamental para poder avanzar en el camino iniciático, nos permite mantener la mente ordenada y bajo control.

Aprender a pensar bien nos permite utilizar los recursos mentales para manejar bien los conceptos he ideas.

El pensamiento ordenado y la concentración, desarrolla el cerebro, aumenta la inteligencia, aumenta el crecimiento de las neuronas, despierta y fortalece los poderes de la mente, disminuye los riesgos de enfermedades como el alzhéimer o enfermedades seniles del cerebro, etc. Todo esto muy útil para la vida diaria he indispensable para el camino iniciático.

Para poder pensar bien debemos aprovechar la forma de cómo están hechas las conexiones naturales de los pensamientos en la mente. Estas conexiones naturales están formadas por redes neuronales interconectadas. Toda la red neuronal que conecta las ideas puede agruparse en redes neuronales más pequeñas, estas redes forman arboles de ideas.

Pensemos en una silla, enseguida podemos comenzar a pensar en su utilidad, en su forma, en sus partes, en las sillas de nuestra casa, en nuestra silla favorita, en alguna silla famosa, en cómo está hecha, en las personas que hacen sillas, en el trono de un rey, en sillas mágicas que le sucede algo a quien se sienta en ella, en objetos parecidos a una silla, en los lugares donde se fabrican las mejores sillas, etc.

Cada una de estas ideas a su vez forma una red neuronal de otras ideas relacionadas de la cual puede extraerse muchos pensamientos de la mente.

El cerebro humano fue creado para conectarse a la mente de esta forma, conocerlo como está hecho nos permitirá aprovecharlo para poder pensar ordenadamente y no divagar sin control.

Existen decenas de caminos y grupos neuronales por donde fluye el pensamiento, vamos a explicar aquí los seis grupos básicos.

  • Género, categoría o clase: es Identificar el género categoría o clase del objeto y luego seguir la red neuronal que nos conecta con objetos que tienen el mismo género categoría o clase. Una silla es de la clase asiento, luego pensamos en sillones, en el suelo como silla, en un banco de la plaza, en cualquier cosa como silla, sobre una mesa, en una moto, en la falda de alguien, en las butacas de un auto, etc.
  • División del objeto: es separar el objeto en las partes que lo componen y luego seguir las redes neuronales que conectan las partes de dichos objetos con las ideas relacionadas. Una silla tiene patas, respaldo, asiento, tapizado, pintura, los materiales de que están hechas las partes, madera, aluminio, hierro, plástico, etc.
  • Comparación: Implica observar las semejanzas y diferencias con otros objetos. Una silla es diferente a una vaca, aunque los dos tienen cuatro patas y uno se puede sentar en ellas. Pero también una silla es diferente a otra silla o cada silla es única y no hay otra igual en el universo, etc.
  • Atributo, propiedades y características: pensar en características así entonces un perro es fiel, un auto es útil, un arma es peligrosa, una silla es cómoda, son ejemplos que nos conectan con muchas otras ideas que podemos desarrollar.
  • Recuerdos y experiencias: pensar en nuestros recuerdos relacionados con el objeto. Una silla especial en nuestra vida, o alguna que hayamos visto y nos llamó la atención, o la silla de un cuento de nuestra infancia, o como nos reímos aquel día que me sacaron la silla y me caí al suelo, o como desfrute sentarme en aquella silla aquel día que estaba muy cansado, etc.
  • Causa y efecto: lo que sucede en el transcurso del tiempo, como una cosa se transforma y como algo puede provocar otras cosas y que es lo que sucedería si ese objeto no hubiera esta do allí. Que sucede en la cercanía de ese objeto, relaciones recíprocas con otros objetos. La silla cuando es nueva, como se ha usado, como esta luego de cierto tiempo, si termina en un basurero en una hoguera o en un museo y porque sucede esto. Cosas que sucedieron porque una silla estaba justo en ese lugar en ese momento, etc.

Estas son las formas en que el cerebro accede a la mente de forma natural, así está diseñado, utilizar estos mecanismos favorece el pensamiento.

La concentración es otra cosa. Es la facultad de poder mantener nuestra mente en un lugar determinado y que no se disperse o se vaya a otra parte. Para mejorar la concentración existen muchas prácticas y métodos que enseñamos en magnasofia.

La concentración es fundamental para poder pensar y aprovechar mucho mejor los poderes del cerebro y de la mente.

Una vez que elegimos un grupo de pensamiento debemos seguirlo en orden y agotarlo o avanzar hasta un nivel profundo antes de descartarlo y pasar a otra red neuronal.  La profundidad de este nivel está determinada por la utilidad o el momento en que la conexión con el objeto inicial se pierde o es muy lejana. Por eso la concentración requiere alerta y atención. Para no perderse o divagar.

Una mente dispersa pasa de un nivel a otro nivel en cualquier orden sin seguir ningún criterio. El resultado es un pensamiento desordenado, caótico, con muchas lagunas, inservible.

La concentración favorece al pensamiento pudiendo sacar ideas de la mente de forma rápida, abundante y ordenada.

Seguiremos con las prácticas en otras entradas …
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Hombre, mujer, cristo y bestia desde el punto de vista esotérico

Las palabras hombre y mujer en el esoterismo, tienen un significado diferente a los que le damos en la vida cotidiana.

Todas las especies sexuadas, son machos o hembras. El ser humano, como cualquier animal de esta categoría, o es macho o es hembra. Hasta aquí coincide el conocimiento trascendental con el conocimiento vulgar.

Para el conocimiento trascendental existen otras muchas categorías. Dos de ellas son hombre y bestia. Todo ser humano, macho o hembra, es bestia hasta que se transforme a sí mismo en hombre ya sea que su sexo sea macho o sea hembra.

Esto sucede cuando con mucho trabajo interior, la misma persona llega a un cierto nivel de conciencia mínimo. A partir de ese momento es considerado por el universo como alguien que ha nacido espiritualmente y es ahí y no antes que se puede acceder a las zonas más elevadas del universo, llámese cielo, edén celestial, nirvana, mahaparinirvana, etc. Ese es el punto mínimo de la salvación que muchos quieren.

Antes de ese momento el ser humano no tiene demasiada importancia. Solo para su propia soberbia es importante y para nadie más. Sería igual a cualquier otro animal si no fuera porque tiene el potencial de convertirse en hombre, cosa que el animal no tiene.

A ese nivel mínimo de conciencia indispensable para ser considerado hombre, se le llama de diferentes formas en las diferentes culturas. En la cultura occidental se le llama cristo, pero este conocimiento es mucho más antiguo y aparece en muchas tradiciones esotéricas más antiguas con otros nombres. Ormuz, Osiris, Fuhi, Krishna, Balder, Quetzalcoalt y decenas de etcéteras más. Todas estas cosas son la misma cosa y anteriores al cristianismo.

Podemos usar cualquiera de estos sonidos para referirnos a este estado de la conciencia, pero preferimos usar las palabras del cristianismo, solamente por la familiaridad del mundo occidental con este sonido.

Nosotros reconocemos todo el daño que ha hecho el cristianismo al mundo, pero aun así usaremos lo que está escrito porque hay mucho conocimiento esotérico autentico y no vamos a descartarlo solo porque podamos haber comprobado en la historia que el cristianismo es una religión maldita. Profundizaremos en este punto en otra entrada del blog.

Se piensa erróneamente que cristo es una persona. Esto es un error que debe corregirse, cristo es un punto específico del camino esotérico, un punto que marca el final de la bestia y el nacimiento del hombre. Cristo es el mínimo nivel de espiritualidad aceptable. Antes de ese punto no se es considerado, solo se es una semilla que no ha germinado.

Jesús dijo: “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida: nadie viene al padre, sino por mí.”. Esto se encuentra en Juan 14:6. En ese momento Jesús hablaba en nombre del cristo. Esto significa que quien no se auto convierta en un cristo no puede llegar al reino de dios. Que únicamente se llega al padre si uno mismo se transforma en un cristo. Dice que el cristo es el camino, es la verdad y es la verdadera vida. ¡Una gran verdad esotérica! No Jesús, no confunda ni mezcle las cosas, Jesús es nada, no tiene valor. El punto del desarrollo espiritual llamado cristo eso si tiene valor y eso es algo que se encuentra en el potencial de cada ser humano.

Quien no encarna al cristo en su propio cuerpo. No tiene verdadera vida, no tiene ni la más remota idea de la verdad y no ha encontrado el camino. La conciencia cristo es el principio, es el punto en el que la bestia se convierte en hombre. Es el punto donde la persona tiene firmeza de criterio, donde ya no es posible distraerle de su meta, donde ya no está en la vida para jugar, sino que su espiritualidad ha nacido y se ha dado cuenta de quién es y qué es lo que está haciendo. Es la verdadera vida, es el nacimiento segundo, es el nacimiento del hombre autentico.

“En verdad, en verdad te digo que el que no nace de nuevo no puede ver el reino de dios” Juan 3.3

“En verdad, en verdad te digo que el que no nace de agua y del espíritu no puede entrar en el reino de dios.” Juan 3.5

Estas son las palabras que hacen referencia al nacimiento de esta conciencia mínima necesaria para ser considerado por el universo y poder ingresar espiritualmente a sus regiones más elevadas. Hay que volver a nacer. Una cosa es el nacimiento físico y otra cosa es el nacimiento espiritual, el segundo se produce cuando nace el cristo dentro de cada persona.

Las aguas en el mundo de la terminología esotérica representan al sexo o al semen. Ya veremos como el bautismo también tiene todo que ver con la sexualidad y nada que ver con echarle agua en la cabeza a las personas.

¿Cómo se hace para llegar a este nivel de espiritualidad?

Es importante ser preciso y no engañar a las personas. Algunos pueden lograrlo y otros jamás lo lograrán. Parece muy cruel pero las cosas son como son. Se necesitan algunas cosas y recursos que si no se poseen no se puede alcanzar el nacimiento segundo. Las más importantes son:

  • Acceso al conocimiento trascendental esotérico.
  • Una inteligencia superior al promedio.
  • Sabiduría para descartar rápidamente lo que es inútil.

Pero estas tres cosas no son suficiente. Se necesita un cuarto ingrediente que es el que al final viene a robustecer todo el trabajo y es el ingrediente mágico que amalgama a todos los demás y puede asegurarnos el triunfo.

Este ingrediente mágico es la constancia de propósito. Tomar la decisión de alcanzar el objetivo. Una vez que tomes la decisión, ya nunca más y por el resto de tu vida debes distraerte con otra cosa. Debes dedicar toda tu vida y tus recursos para lograrlo. El propósito, la intensión, la decisión en pensamientos, en sentimientos, en acción y en palabras deben ser inamovibles.

Sabemos que todo esto parece ser demasiado difícil para que se ajuste a la vida moderna. Esta es una gran dificultad. Todo aparenta que hay que convertirse en un asceta para poder lograrlo, pero, ¿se puede hacer esto sin convertirse en asceta? No lo sabemos. Si sabemos que convertirse en un asceta no lo asegura. Creemos que puede ser posible lograrlo en la vida cotidiana. El tiempo lo dirá. En magnasofia entregamos el conocimiento como jamás se ha hecho y hacemos el esfuerzo por explicar las cosas claras y entregar claves que pueden ayudar. El éxito está ahora en tus manos. Haz tu mejor esfuerzo. Lograrlo significa obtener la primera cosa realmente valiosa que obtendrás en tu vida.

¿Cuánto tiempo me llevará? Si tienes una súper capacidad, en 10 años podrás lograrlo solo. Si tienes una súper capacidad y te guía un maestro ya iluminado lo lograras en 3 años. Si tus capacidades son medianas, no tendrás maestro y tendrás que recorrer el camino largo, lo lograras en 30 años o más. Si no tienes las capacidades suficientes o estas demasiado viejo no lo lograras, pero todo lo que puedas avanzar no se perderá y puedes volver a reencarnar y seguir tu trabajo en la próxima vida.

En la próxima vida tendrás mejores oportunidades porque vendrás ya con conocimiento de tu vida anterior y podrás de cierta forma, elegir donde nacer, para que te toque un cuerpo genéticamente con mayores capacidades y un ambiente adecuado.

Seguiremos profundizando en otras entradas.

El cielo de las religiones está en el infierno

Hay muchas regiones en el mundo espiritual. Las más conocidas son tres.

  1. El cielo celestial o edén celestial.
  2. El hades, seol, infierno o mundo de los desencarnados.
  3. El tártaro, gehena o región de los tormentos.

Se suele pensar que el cielo, tal cual se enseña en todas partes se en encuentra en la región más alta, en el edén celestial. Esto es solamente un deseo, pero la realidad no es así. Ni siquiera los dioses pueden entrar a ese lugar. Solamente pueden entrar ahí unos pocos seres excepcionales en el universo, mucho más que simples dioses iluminados. Ese lugar está casi vacío.

El hades o mundo de los desencarnados es un lugar muy amplio que dispone de muchas regiones. Es un mundo que tiene mucha relación con el mundo físico que conocemos. Hay lugares de mucha paz y tranquilidad, con espacio y buena calidad de vida y hay regiones donde hay hacinamiento, stress y una calidad de vida baja. Entre esos dos extremos hay muchas graduaciones. Como es arriba es abajo.

Las personas que se han convertido en dioses, los iluminados, los que han eliminado el cien por ciento de sus errores psicológicos, los que se han liberado de la rueda de las reencarnaciones, han despertado y han nacido espiritualmente, pueden moverse libremente por la región superior del mundo de los muertos. Esta región es el cielo y está en el mundo de los desencarnados, en la parte superior del infierno. Son pocas las personas que llegan a este grado.

Las buenas personas de este mundo, no pueden entrar a esta región. No alcanza con ser buena persona. Hay que tener mucho trabajo interior para llegar a ese lugar.

En las regiones medias y bajas del infierno hay muchas personas. Aquellos que tienen una psiquis no obsesiva. Se puede tener ego y estar en regiones más o menos buenas del infierno. Las obsesiones son lo que nos conecta con el tártaro.

El tártaro es un lugar de sufrimiento y tormento. Aquí se encuentran las personas obsesionadas. Las obsesiones introducen a las personas dentro de círculos de los cuales no pueden escapar. En el tártaro también hay un cielo. Allí están todos aquellos que creen en el cielo de las religiones. Aquellos que oran, aquellos que, de alguna forma, aunque sea mínima tienen alguna obsesión religiosa. También están en este lugar los esoteristas obsesionados y los que tienen vocación de evangelistas. Los sacerdotes, maestros, curas, papas, pastores, profetas, etc. Todos los obsesionados con cualquier disciplina mística o religiosa. En fin, todos los obsesivos están en el tártaro. En otras regiones del tártaro están los trastornados, locos y atormentados del mundo.

El tártaro o gehena es conocido en las escrituras hebreas y cristianas como la región donde el mal es destruido. Quien entra al tártaro o gehena ya no puede escapar de allí, no puede volver a encarnar hasta que toda su psicología obsesiva sea aniquilada. La aniquilación se produce a través del sufrimiento, se sufre tanto en ese lugar que la maldad misma se va agotando y se aniquila. En el tártaro no hay tiempo. Pero desde que una persona desencarna, entra al tártaro y sale del tártaro para encarnar nuevamente pueden pasar miles de generaciones. De esa forma podemos aproximar que en el tártaro se puede estar cien mil años humanos o más con facilidad.

No hay dioses externos que dirijan no condenen a nadie en todo este proceso. Es un funcionamiento natural del universo. Si hay alguien que puede dirigir hacia dónde vamos somos nosotros mismos con las cosas que hacemos.

Para saber a dónde vamos o donde nos encontramos debemos observar nuestros pensamientos. El ruido mental y las obsesiones, nos acercan al tártaro. El silencio mental nos aleja del tártaro.

Podemos observar nuestros sueños. Si son pesadillas, o estamos atrapados, o inmovilizados, o haciendo cosas repetitivas u obsesivas, etc. Estamos cerca del tártaro, si en los sueños somos libres o estamos despiertos entonces estamos lejos del tártaro.

Demonio, Lucifer, Satanás no son cosas malignas

Demonio

Viene del griego “δαιμονιον”, “daimon”, significa “genio, inteligencia, conocimiento”

Lucifer

Viene del latín “Lucem ferre”, significa “portador de la luz, iluminador, claridad”

Satanás

Viene del hebreo “השטן”, “ha-satán”, significa “adversario, oponente, cuestionador”

Significado oculto de la palabra elohim

Elohim

אֱלהִים

Palabra hebrea que aparece 2500 veces en la biblia original en hebreo.

Generalmente está acompañada de la palabra Yahvé (andrógino).

Es una palabra plural y significa dioses.

Cuando se dice que “yahvé elohim creo o hizo, esto o aquello” debe traducirse como “los dioses andróginos crearon o hicieron, esto o aquello”

Significado oculto de la palabra Yahvé

Magnasofia

La primera letra “Jod” significa macho o pene, las otras tres letras “He Vav He” significan hembra.

La palabra completa significa andrógino.

La palabra Yahvé o Jehová debe traducirse como andrógino y cuando se dice “Jehová hizo tal cosa o tal otra”, debe traducirse como “el andrógino hizo tal cosa o tal otra”.

Esta palabra aparece más de 6000 veces en el antiguo testamento original en hebreo.

Nadie se va al infierno por las cosas que hace

Se suele pensar que ciertas conductas pueden conducir al infierno. El suicidio, algunas conductas sexuales, el asesinato, la crueldad, la avaricia, etc. Si actúas de tal forma te vas a ir al infierno se suele decir.

Esto no es correcto, la causa de que una persona se vaya al infierno no son sus conductas sino justamente al revés, la persona tiene esas conductas porque su psiquis ya está en el infierno.

Tampoco, actuar forzadamente de forma correcta va a salvar a una persona del infierno, su estado psicológico es el que cuenta no su actuación simulada, es más, su actuación simulada, la simulación en sí misma, es también una conducta, aparentar ser algo que no es, es producto de un estado psicológico.

Sintetizando, es el  estado psíquico y espiritual quien modela nuestras conductas. El infierno ya está en la mente de las personas aquí y ahora, en el mundo físico, el infierno y el cielo se conquistan aquí mismo y no son un castigo o un premio para después de la muerte, son el estado psicológico y espiritual que logramos en nuestra vida.

Que esto sea de esta forma, permite conocernos a nosotros mismos con más facilidad, ahora podemos observar lo que solemos hacer, las cosas que nos gustan, etc. y saber en qué estado psicológico y espiritual nos encontramos, de esta forma podemos trabajar en ello he ir caminando poco a poco en el rumbo correcto. Conocernos a nosotros mismos comienza observando nuestros actos.

Lo maravilloso de la experiencia física humana es que permite avanzar he ir aumentando nuestro nivel espiritual he incluso salir del infierno. Esta posibilidad es única, una vez que desencarnamos ya no es posible avanzar y quedaremos anclados allí a donde haya llegado nuestro nivel espiritual en el mundo físico.

Debemos observarnos a nosotros mismos, empezando por nuestras conductas y siguiendo por nuestras emociones y pensamientos, para ir descubriendo poco a poco como somos. El hecho de descubrir cosas que no sabíamos ya es en sí mismo un avance espiritual, nuestra psiquis cambia con el conocimiento y poco a poco a medida que más cosas descubrimos más avanzamos espiritualmente. Y a medida que nuestro estado espiritual va aumentando, nuestra conducta va cambiando poco a poco, de esa forma se sale del infierno y se conquista el cielo.

No hay que ponerse ansioso, la ansiedad es un obstáculo, solo hay que caminar en el rumbo correcto paso a paso.

La ley de la conservación de la materia

La ley de la conservación de la materia está basada en la estabilidad de algunas partículas subatómicas como electrones protones y neutrones.

Por ahora la ciencia supone -erróneamente- que estos son estables. Esta suposición es incorrecta, lo que sucede es que estas partículas tienen  una vida media extraordinariamente larga.

Por lo tanto, la ley de Lavoisier que dice “La materia ni se crea ni se destruye, sólo se transforma” es falsa, la verdad es que “todo se desintegra”, ese puede ser un mejor enunciado.

A la larga o a la corta todo va a desaparecer algún día. Esto es válido para el mundo físico que todos vemos habitualmente, el llamado mundo de la luz, el mundo donde existen los fotones, el mundo donde existe la polaridad. Existen mundos superiores, con otra física, donde no hay fotones, donde no hay polaridad, el mundo de la materia y la energía oscura, el mundo de la vacuidad y otros. Estos tienen otras leyes físicas.

La luz es efímera, la luz nace de la oscuridad, se desintegra sola y al final vuelve a la oscuridad.

¿Que es la iluminación?

El principio hermético dice: “Como es arriba, es abajo y como es abajo, es arriba”, las cosas que suceden en los mundos espirituales superiores tienen su correspondencia y reflejo en los mundos inferiores, y las cosas que suceden y existen en los mundos inferiores tienen su equivalencia en los mundos superiores.

El proceso biológico de desarrollo de un ser humano es metáfora directa del proceso de desarrollo espiritual y tiene una correspondencia directa que permite entender fácilmente lo que significa la iluminación espiritual.

Para explicarlo vamos a dividir el proceso de la vida biológica en 4 etapas y hacer la correspondencia de lo que sucede en el mundo físico, con lo que sucede arriba en el mundo de la espiritualidad.

La primera etapa es la etapa conjetural, el momento antes de la concepción, desde el inicio del tiempo hasta el instante antes de la concepción, cuando no somos algo material o biológico, cuando somos apenas una posibilidad que puede ser o no ser en algún futuro, una zona del tiempo en el que no existimos más que como una posibilidad y no tenemos cuerpo físico aún. Desde el punto de vista espiritual, este es el sitio donde se encuentra la humanidad ahora mismo, sin ninguna espiritualidad estable, sin ser, y solo como una conjetura de algún día poder ser, con una psicología errática que varía constantemente, que no sabe lo que quiere, ni de dónde viene, ni para donde va, ni conoce el motivo de su vida, ni el del universo y el de la creación, lejos de una espiritualidad firme, apenas un fantasma, inmerso en una vida ilusoria, sin vida real.

La segunda etapa es la etapa prenatal, luego de la concepción y antes del nacimiento del bebé, en el periodo de tiempo en que somos apenas un huevo y nos comenzamos a desarrollar dentro del útero, un feto, débil y frágil pero con posibilidades claras de nacer y vivir algún día. Desde el punto de vista espiritual este es el estado de cristo, es el momento en que una persona encarna al cristo en su interior, el momento en que una persona se convierte a sí misma en un hombre autentico, en un semidiós, este es el primer momento en que la espiritualidad se estabiliza y está preparándose para la siguiente etapa, que es la verdadera vida espiritual. Desde el punto de vista espiritual un cristo es un feto, algo que puede llegar a ser pero que es muy débil y aún se está desarrollando. Un cristo es considerado como un ser espiritual así como nosotros consideramos que un feto es un ser vivo, un grado espiritual inferior a un cristo, desde el punto de vista espiritual es considerado como nada, así como un niño que no ha sido concebido para nosotros nada es.

La tercera etapa es la etapa posnatal, luego de que el niño ha nacido, la vida ordinaria, luego del parto, luego de dar a luz, en ese momento pasamos de una dimensión a otra, pasamos de un mundo limitado dentro del útero, a un mundo con muchas más posibilidades, de una vida dependiente, a la verdadera vida, con libertad y llena de posibilidades. Desde el punto de vista espiritual esta es la iluminación. Lo que en el mundo físico se le llama dar a luz corresponde en el mundo de la espiritualidad a la iluminación, es el momento en que dejamos de ser un cristo y nos convertimos en un auténtico dios espiritual, es el momento en que llegamos a tener una espiritualidad completa y estable, ya no somos erráticos y nuestra vida es completa y real, en ese momento somos auténticos habitantes del universo con todas las posibilidades. Todo lo que llamamos vida, no es vida, es una ilusión, la vida real comienza luego de la iluminación.

La cuarta etapa es la muerte del cuerpo físico, es el punto donde abandonamos el cuerpo para pasar a otra dimensión, el cuerpo físico está sometido al tiempo porque está hecho de partículas físicas, pero el mundo espiritual, en el mundo de la vacuidad, no hay tiempo, solo hay eternidad, la vacuidad existe aun cuando el universo entero deja de existir, la vacuidad existe antes de la creación del universo y existirá después de que el universo desaparezca, la vacuidad es eterna. Aun así la muerte física tiene una relación con lo que sucede en la espiritualidad, porque la espiritualidad puede avanzar hacia la segunda iluminación y pasar a otro nivel que está más allá de la vacuidad, a un grado no manifestado, inaccesible desde este lugar donde nos encontramos ahora mismo.

Puntos importantes:

  • Como es arriba, es abajo y como es abajo, es arriba.
  • Las etapas de la vida física tienen relación con la vida espiritual.
  • Una persona antes de encarnar al cristo no es nada desde el punto de vista espiritual.
  • La iluminación es el punto donde comienza la verdadera vida con todas las posibilidades.

La rueda de Samsara

La palabra samsara tiene dos raíces, del sánscrito saṃsārí, que significa “pasar a través de diferentes estados” y también  del malay “sengsara” que significa sufrimiento.

La rueda de samsara es la rueda que explica el pasaje de las almas a través de los diferentes reinos de la naturaleza y esto es al mismo tiempo una rueda de sufrimientos de la cual hay que aprender a escapar y salir de ella.

En esoterismo se dice que quien está atrapado dentro de la rueda de samsara, está atrapado en el valle de las lágrimas.

La rueda de samsara explica el proceso en que se desarrolla la vida dentro de la creación en el mundo físico y como las almas van transitando y atravesando los diferentes reinos y cómo funciona el sistema de reencarnaciones y también como la naturaleza se renueva y se purifica desintegrando la contaminación de las almas en las infra-dimensiones, ese lugar que algunos llaman infierno. Son enseñanzas que aparecen en filosofías orientales y mitologías antiguas.

Funciona así: sucede que el universo está lleno de seres espirituales que están a la espera para encarnar o reencarnar, pero las matrices físicas están limitadas, no hay infinitas madres en los reinos de la vida, humano, animal, vegetal o mineral.

Al principio elohim, los dioses, utilizan la tecnología para canalizar las fuerzas del universo y formar soles, sistemas solares, planetas, etc.

Luego, cuando solo hay minerales las espiritualidades pueblan toda la vacuidad que existe en los átomos del mundo mineral.

Luego elohim, los dioses, crean con tecnología, el mundo vegetal, entonces a medida que las plantas van apareciendo en el mundo y reproduciéndose, las espiritualidades que estaban en el mundo mineral comienzan a pasar al mundo vegetal y los minerales que quedan deshabitados comienzan a ser poblados por espiritualidades canalizadas por demiurgo, el dios único.

Más adelante elohim crea el reino animal, entonces las espiritualidades que poblaban el reino vegetal comienzan a trasladarse al reino animal a medida que van encontrando lugar, a medida que comienzan a nacer animales y van encontrando matrices biológicas.

Los espacios vacíos que comienzan a quedar en el reino vegetal comienzan a ser poblados por espiritualidades del reino mineral y los espacios vacíos que quedan en el reino mineral son poblados por espiritualidades entregadas por demiurgo.

Cuando todo el planeta está listo y el sistema ecológico es auto sustentable, entonces elohim crea al ser humano y otra vez se produce el movimiento, la trasmigración de las espiritualidades de un reino a otro, del animal, al humano, del vegetal al animal, del mineral al vegetal y del vacío al mineral.

En este momento la evolución está completa y todos los reinos están llenos pero se siguen produciendo movimientos y transmigraciones a medida que los seres biológicos, plantas, animales y humanos, se van reproduciendo y van generando cuerpos nuevos para ser habitados, también sucede en el mundo mineral pero los nuevos habitáculos para las espiritualidades en este reino corresponden a otros procesos que no son la reproducción sexual celular como en los reinos superiores de la naturaleza, es reproducción sexual a nivel atómico, son movimientos de cargas positivas y negativas que son los sexos a ese nivel.

Los cuerpos físicos de los seres humanos corresponden a una tecnología extraordinaria, son cuerpos físicos especiales capaces de conectar con las esferas superiores del universo y de hacer que los espacios espirituales conectados a ellos puedan experimentar, aprender y ascender a los niveles más altos de la sabiduría del universo.

Entonces llegado a este punto, el ser humano tiene 108 oportunidades de elevar su espiritualidad, y de encontrar el camino a la liberación y la iluminación para pasar al siguiente grado de sabiduría. Son 108 reencarnaciones humanas posibles para cada espacio espiritual, 108 vidas humanas posibles, 108 posibilidades.

Hay trillones de trillones de trillones de trillones… de trillones de espiritualidades esperando para tomar un cuerpo físico humano, pero los cuerpos físicos humanos son limitados y se reproducen mediante procesos biológicos que no son instantáneos y requieren un proceso que lleva tiempo.

Por eso el mecanismo está fabricado para que solo haya 108 oportunidades para que cada ser humano encuentre la liberación he iluminación, estas 108 oportunidades son las representadas por las 108 cuentas del collar de buda, también conocido en el budismo como los 108 pasos. Cada una de estas cuentas preciosas representa una vida, una encarnación, y cada encarnación debe cuidarse como la joya más valiosa y aprovechar cada segundo del tiempo para alcanzar la iluminación.

Magnasofia

Entonces, solo hay 108 posibilidades para, desintegrar el ego, y elevarse espiritualmente lo suficiente para escapar de la rueda. Con encontrar la liberación es suficiente, pero lo normal es que quien se libera sigue ascendiendo hacia la iluminación.

Si la liberación no se logra en esas 108 encarnaciones posibles, el espacio espiritual comenzará el camino de la involución y la desintegración del ego por medios naturales.

En el camino de la involución, ese espacio espiritual desconectará del cuerpo físico humano en el momento de la muerte, he ira tomando cuerpos físicos primero de animales, luego de vegetales, luego de minerales, en un proceso muy muy muy largo de involución continua.

Entonces la rueda comienza a girar, por un lado a hay seres que se empiezan a hundir en la oscuridad y por el otro  hay seres que van ascendiendo hacia lugares más luminosos.

Samsara

La rueda de samsara es la rueda de la vida, muerte, rencarnación, desintegración, iluminación y liberación. Describe un proceso natural que sucede en el universo con las almas encarnadas y como se van moviendo de un reino a otro, involucionando y evolucionando, describe también la desintegración natural de todo lo que contamina el alma y la forma de liberarse e iluminarse.

La rueda de samsara es la rueda de la vida, muerte, rencarnación, desintegración, iluminación y liberación. Describe un proceso natural que sucede en el universo con las almas encarnadas y como se van moviendo de un reino a otro, involucionando y evolucionando, describe también la desintegración natural de todo lo que contamina el alma y la forma de liberarse e iluminarse.

En este proceso, la naturaleza desintegra el ego, aquel ego que debíamos haber desintegrado nosotros mismos cuando éramos humanos y tuvimos la posibilidad de hacerlo, incluso disfrutando el trabajo esotérico y deleitándonos con los descubrimientos sobre nosotros mismos y descubriendo los misterios del universo, mientras desarrollamos nuestra espiritualidad.

Lo que nosotros no hicimos disfrutando la naturaleza lo hace con dolor, para que el espacio espiritual quede limpio nuevamente, y una vez que sucede esto, ese espacio espiritual comenzará el camino de la evolución nuevamente y será unido primero a minerales, luego a vegetales y luego a animales y al final podrá encarnar nuevamente como ser humano y tendrá 108 posibilidades nuevamente para buscar el camino de la espiritualidad, desintegrar el ego, alcanzar el grado de semidiós y liberarse de la rueda, si luego de las 108 posibilidades no lo logra, la involución lo atrapara nuevamente y así la rueda seguirá girando.

El tiempo que demora un espacio espiritual en hacer todo el recorrido desde que abandona la etapa humana y comienza la involución hasta que vuelve a la etapa humana en el proceso de evolución, puede llevar millones de años, es un proceso natural del universo muy lento, de depuración de los espacios espirituales para que queden limpios y tengan la posibilidad de la iluminación, ya que un espacio espiritual sucio jamás podría llegar a la iluminación, que en síntesis, es el objetivo de la vida.

Este proceso natural es muy muy doloroso, se le ha llamado infierno, tártaro, averno, etc. en algunas mitologías, y se ha escrito mucha literatura fantástica sobre este tema, pero la realidad es que no es ni más ni menos que un proceso natural de desintegración, limpieza y purificación, tal cual sucede con muchas otras cosas en la naturaleza.

Pero las 108 etapas son un poco más complejas, no necesariamente se pierde una oportunidad cuando reencarnamos.

O sea podemos vivir una vida humana y reencarnar nuevamente sin perder una de las 108 oportunidades que tenemos.

Por ejemplo, supongamos que estamos en la vida 107 y nos quedan 2 oportunidades antes de que nos atrape la involución, entonces nacemos como humanos y tenemos 2 oportunidades para encontrar la liberación, la encarnación actual y la siguiente, entonces, si al final de la vida, estamos espiritualmente mejor que al final de la vida pasada o sea que hemos ascendido un poco, podemos reencarnar y seguir teniendo 2 oportunidades, en cambio si al final de nuestra vida estamos espiritualmente peor que al final de nuestra vida pasada entonces hemos descendido un escalón y perdemos una oportunidad.

En síntesis, si avanzamos espiritualmente, no perdemos oportunidades y solo perdemos oportunidades cuando no trabajamos en nuestra espiritualidad y no avanzamos nada o descendemos un poco.

Para escapar de la rueda de samsara hay que desintegrar el ego en vida y desarrollar la espiritualidad, pero solo con eso no alcanza, hay que despertar, hay que alcanzar el grado de cristo que es el primer grado esotérico, el primer escalón.

La fuerza necesaria para hacer esto está en el sexo sagrado, esa es la energía extraordinaria que necesitamos para lograr ascender espiritualmente con fuerza, sin que nada pueda detenernos o tumbarnos.